Yuri Alekséyevich Gagarin
(Gzhatsk, Unión Soviética, 9 de marzo de 1934 - Moscú, 27 de marzo de 1968)
¡Poyejali!, se traduce como "¡Vámonos!" fue la frase que dijo Yuri Gagarin cuando su nave, Vostok 1, despegó hacia el espacio. Era la primera vez que se lanzaba una persona, hasta ahora en misiones anteriores tan solo se había experimentado con algunos animales, con un éxito relativo. La carrera espacial en 1961 con Estados Unidos era implacable, la entonces Unión Soviética demostraría al mundo su superioridad tecnológica situando a un soviético en el espacio, Yuri Gagarin se convirtió aquel 12 de abril de 1961 en el primer hombre en cruzar nuestra atmósfera y alcanzar el espacio exterior. Tras superar las durísimas pruebas del programa de espacial soviético, aquel hijo de carpintero, criado en una granja, fue finalmente seleccionado de entre otros 20 cosmonautas para hacer historia y convertirse en un modelo para la sociedad soviética.
Tras 96 minutos de vuelo orbital y dar una vuelta a la Tierra, su aterrizaje fue algo accidentado se produjo en la inmediaciones del Rio Volga y se dice que una vez en tierra salió del módulo de aterrizaje y vestido con su escafandra se dirigió hacia unos campesinos, que se habían acercado al ver la cápsula sobrevolando el cielo con el paracaídas, y les dijo: "No tengan miedo. Soy uno de los nuestros. Soy un soviético que ha descendido del espacio y tengo que encontrar un teléfono para llamar a Moscú".
Su llegada a la Tierra tras el viaje fue digna de una película. El lugar de aterrizaje de Gagarin no fue el esperado debido a una serie de retrasos, por lo que, en vez de ser recibido por un equipo de rescate, apareció en medio de un campo desolado cercano a Smelovka, un pequeño pueblecito soviético de la región de Sarátov. Allí, una anciana campesina y su nieta vieron cómo aquel extraño ser vestido con un uniforme naranja caía del cielo, originando así la curiosa anécdota que encabeza a modo de cita este artículo. A los pocos minutos, decenas de trabajadores y campesinos sorprendidos acudían ya a ver a Gagarin. Poco después, un grupo de militares lo localizó y le permitieron ponerse en contacto con sus superiores para que confirmara el completo éxito de la misión. Desde ese momento, el flujo de celebraciones estaba abierto: Desfiles, discursos, viajes... El más espectacular de todos ellos fue, sin duda alguna, el que se celebró el mismo 12 de abril en Moscú, poco después de su llegada.
El legado de Gagarin es indiscutible: Él fue el pionero, el primer hombre en salir a aquél inexplorado lugar, el primero que se maravilló ante la belleza de la Tierra ("pobladores del mundo, salvaguardemos esta belleza, no la destruyamos").

En el Museo del Espacio en Moscú se puede ver el aparato original con el que voló Yuri Gagarin al espacio.
Que buena anécdota la del aterrizaje y los campesinos que van sorprendidos a su encuentro.
ResponderEliminar-"Un extraterrestre" habrán dicho!, ja.